El torneado y el fresado son los métodos de corte por excelencia para la manufactura de roscas.
Por su gran utilidad, practicidad, economía y por ser menos exigente, el roscado con machos es el proceso más empleado, especialmente, para roscas internas de diámetros comunes.
No obstante, cada vez más, tanto el torneado como el fresado se han convertido en valiosas alternativas al momento de superar algunas de las limitantes de los machos.
Por qué tornear una rosca
Sin duda, el torneado suele ser un método muy productivo y versátil para la fabricación de roscas. Es un proceso
bien conocido, que se puede ejecutar tanto en los tornos convencionales, de bancada plana, como en los equipos
CNC de bancada inclinada, con programas de roscado especializados.
Además, ostenta el título de ser el tipo de roscado que mejor acabado superficial genera, gracias a los modernos
sistemas de herramienta actuales, que abarcan las más variadas aplicaciones de acoples internos y externos. A
su vez, permiten fabricar perfiles de todos los tamaños, en todos los segmentos del sector de ingeniería, desde
los tradicionales, tipo ISO, hasta los más complejos, como los trapezoidales, o aquellas roscas que ya han perdido
vigencia, como las Whitworth para tubería.
Según explica el ingeniero Alexander Garzón Rozo, experto en herramientas de corte de la compañía Rexco
Tools, con un inserto de roscado número 16 –el más común del mercado– se pueden hacer roscas, tanto internas como externas, de entre ocho y 48 hilos, lo que cubre la gran mayoría de aplicaciones utilizadas en la industria y la ingeniería.
La elección es clara
Para elegir la herramienta adecuada en el torneado de
roscas es importante analizar, básicamente, tres factores
fundamentales de cada proyecto:
1.
Características de la rosca: hay considerar si la rosca que se realizará será interior o exterior; el paso y el perfil de
la rosca (en V a 60°, métrica, UN, etc), y si será a derecha o izquierda, ya que con insertos derechos, modificando
algunos parámetros de corte, se pueden mecanizar también roscas izquierdas, lo que contribuye a reducir el número de herramientas necesarias en el taller.
2.
Características de la pieza y el material a cortar: después de analizar las características de la rosca, es el momento de observar el proyecto y responder preguntas como: cuántas piezas se fabricarán; es posible fijar la pieza con
seguridad; qué tipo de material se cortará; hay dificultad para evacuar la viruta y cuál será la aplicación de la rosca.
Por ejemplo, dependiendo de las características de la pieza, se deben elegir insertos especiales para mecanizar; así mismo, los fabricantes han dispuesto de herramientas según el tipo de material y, específicamente, de la viruta que éste genere
3.
Características de la máquina: también hay que incluir algunas consideraciones importantes sobre la máquina
al momento de elegir el roscado por torneado, entre ellas: la estabilidad, potencia y torque, especialmente,
para diámetros grandes, ya que se requieren buenas condiciones de sujeción para lograr óptimos resultados
y piezas de calidad. Cabe recordar que las máquinas con la posición de la torreta invertida pueden facilitar la
evacuación de viruta y, además, es importante elegir un ciclo de rosca de fácil programación.

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